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71 Frases de Rafa Nadal: Todo el pensamiento de Rafa Nadal

Artículo escrito por Fernando | Actualizado: octubre 6, 2017

Rafa Nadal nunca escurre el bulto ni se esconde detrás del silencio. Con educación, en voz baja y con respeto se enfrenta a todos los temas y deja clara su postura. Con la política, con la familia, con su país, con las trampas, con sus bajones, con sus secretos, con sus éxitos, sus manías o tics… De todo habla Rafa Nadal y estas 71 frases lo definen como jugador, y como persona. A pecho descubierto.

Siempre trabajo con una meta y es mejorar como jugador y como persona. Eso es lo más importante de todo.

Simplemente intentas jugar duro y centrarte punto por punto. Suena aburrido, pero es lo correcto, lo que hay que hacer.

Mi motivación es mañana, día a día.

Sin sufrimiento no hay felicidad.

Aprendí durante toda mi carrera a disfrutar del sufrimiento.

Admiro la mentalidad más que el aspecto físico, porque el rendimiento físico es mucho más fácil de practicar que el mental.

Siempre quise ser honesto conmigo mismo y con los que han tenido fe en mí.

Las dudas no se superan, convives siempre con ellas.

He estado tranquilo cuando he ganado y he estado tranquilo cuando he perdido. El tenis es un deporte donde tenemos torneos cada semana, por lo que no puedes celebrar mucho cuando tienes una gran victoria, y tampoco puedes venirte abajo cuando pierdes.

La gloria es ser feliz. La gloria no es ganar aquí o allí. La gloria es entrenar, disfrutar cada día, disfrutar trabajando duro, intentando ser mejor jugador que antes.

Mi motivación y aspiración es la misma siendo el número uno que siendo el número cinco. Es la verdad. Mi meta siempre es la misma: ser feliz jugando, disfrutar del juego y mejorar siempre.

Solo es un partido de tenis. Al final, en la vida hay cosas mucho más importantes.

Nunca es momento de buscar excusas.

Soy un chico al que le gusta hacer todo con pasión, ya sea jugar un partido de fútbol o uno de golf.

Como jugador de tenis puedes ganar o perder y tienes que estar listo para las dos cosas. He practicado autocontrol desde pequeño.

El tenis es un deporte de repetición y de continuidad y por muy talentoso que seas, si no tienes una disciplina diaria es complicado.

Cuando estoy en el quinto set y llevo muchas horas jugando, termino disfrutando de la sensación de ver hasta dónde puedo llegar.

He vivido toda mi vida con alta intensidad.

Tengo esta manera de vivir el deporte. Me gustan los nervios como jugador o como espectador. Mi pasión no cambiará nunca.

Si no pierdes, no puedes disfrutar las victorias. Así que tengo que aceptar ambas.

El éxito no es la victoria, sino todo lo que has peleado por ganar.

Cuando quieres algo con mucha intensidad, ningún sacrificio es demasiado grande.

Luchas, das lo mejor de ti… pero si pierdes no tienes que romper cinco raquetas y dar un puñetazo al vestuario. Puedes hacer esas cosas, pero cuando hayas acabado nada habrá cambiado. Habrás perdido igual. Si hubiese algo positivo en esas cosas, probablemente las haría. Pero solo veo negatividad.

Para mí es importante ganar títulos y para ello necesito trabajar duro, estar sano y ser capaz de competir. Lo demás llega solo.

El tenis es un deporte duro. Hay mucha competición todo el año y juegas solo.

Nadie es perfecto, todo el mundo hace cosas estúpidas.

No creo que las cosas cambien por sí solas, las tienes que hacer cambiar.

Ya tengo suficientes manías…. pero vamos mejorando las cosas y ya no me toco los calcetines.

Sigo intentando quitar alguna manía más, pero lo del pantalón no lo vamos a solucionar.

Ojalá lo de las tiritas fuera también una manía, pero no lo es. Es por la piel.

No tengo ídolos, héroes… nada.

Solo soy supersticioso en la cancha de tenis.

Prefiero perder una discusión que entrar en una discusión larga para ganar.

No pretendamos que el éxito sea una norma porque es una excepción.

No soy la persona con más coraje ni la más valiente fuera de la pista. Estar solo en la oscuridad es algo que no me gusta.

Aprecio mucho esta vida, las cosas que no se pueden comprar. Solo se vive una vez. Soy feliz aquí y normalmente evito todo lo que sea un riesgo.

A mí no importa ser número uno. No hay comparación entre ganar un torneo y ser el número uno.

O estoy ciego o amañar partidos para las apuestas no existe. Cuando voy a torneos veo a gente que quiere ganar. Si hay un problema en este sentido son en torneos de más bajo nivel.

Para mí la experiencia de unos Juegos Olímpicos es única: lo que se vive, lo que se convive…

Siempre he tenido la teoría de que la cosa más importante es ser feliz, disfrutar lo que haces y estar fresco mentalmente.

Incluso si ya he tocado techo, tengo que creer que puedo mejorar. Me levanto cada mañana y voy a practicar con la ilusión de que voy a mejorar cada día.

Siempre he entrenado al máximo nivel, a la máxima intensidad, y esto me hace sentir más preparado en los momentos de máxima dificultad durante los partidos.

Claro que pienso en tener hijos. Me gustaría tener una familia. Estoy educado así, me gusta mucho y siempre he tenido un vínculo muy especial con los niños, y me gustaría tener varios.

Es importante tener gente a tu alrededor con suficiente confianza para corregirte si no actúas de forma correcta. Normalmente, cuando estás en lo alto, la gente dice que todo es fantástico. Probablemente en ese momento es lo que quieres oír, pero es mejor que te recuerden cómo actuar adecuadamente.

Amo la playa, amo el mar. Toda mi vida he vivido frente al mar.

Soy un gran apasionado del fútbol, y del deporte en general. El Madrid es mi equipo y claro que me gustaría ser presidente del Real Madrid. Pero hablar de eso es una utopía.

Así se enfrentó a la crisis

La gente tiene subidas y bajadas y yo he sido muy regular, pero llegará el día en el que voy a bajar y no volveré. No sé si será está vez, espero que no.

La parte mental es muy importante, porque al final siempre vienen momentos malos y tienes que estar preparado para aceptarlos… y así superarlos. Es como la vida, en la que hay que aceptar con la misma tranquilidad los momentos buenos y los malos.

La única forma de salir de una crisis es la cultura del esfuerzo, y con mentalidad positiva para empezar el día siguiente.

Soy consciente de que necesito mejorar mi tenis, pero tengo la confianza de que iré a más.

No me pasa nada, sólo que he jugado peor, es lo único que ocurre. Es el deporte, es simple. No hay que complicarse.

Estoy más nervioso de lo habitual. Son situaciones que se repiten.

Ahora he de estar lo más tranquilo posible porque mi carrera ya está hecha, todo lo que venga es a ganar.

Sé dónde estoy, pero tengo la fe y la confianza de que las cosas van a ir bien.

Sí, hay ocasiones en las que momentáneamente dejas de creer. A veces pierdes la confianza y la fe. Y el que diga lo contrario miente.

No me preocupa la motivación personal porque quiero estar allí arriba más tiempo, y trabajo para ello.

España, impuestos y política

Pagando impuestos en otro país habría ganado el doble de dinero, pero residiendo en España he ganado el doble de felicidad.

El dinero no compra la felicidad y yo soy feliz viviendo en Mallorca.

Sí, irse es una opción. Y más tal y como están las cosas en nuestro país, donde pagamos unos impuestos muy elevados y en la mayoría de las comunidades también existe un impuesto al patrimonio. Pero yo tengo toda la gente que amo en España. Aquí es donde soy feliz. Con mi familia, con mis amigos.

Cuanto más y mejor vivamos en España, más feliz voy a ser yo.

Yo no vivo en una burbuja, vivo en Manacor. Cuando vuelvo de los torneos, vuelvo al mundo real.

Que España está bien también hay que decirlo

España es un país donde se vive bien. Hay que valorar las cosas buenas que tenemos, aceptar las que no lo son tanto e intentar mejorar.

En Suiza no tengo familia ni amigos… ni cuentas del banco. Hace muchos años que tengo esto solucionado y no me importa porque no sé si podría hacer más teniendo más dinero.

Exigimos mucho a los demás y sin embargo hay gente que gana en dinero negro y también está haciendo trampa. Aunque no sea mucho. Pero al final muchos de estos hacen mucho daño, y por culpa de todo eso quizá tenemos que pagar unos impuestos más elevados de lo normal, que nos repercuten a todos.

Estamos haciendo un esfuerzo muy importante en el pago de impuestos. Esfuerzos de mucha gente. Y vamos a recoger los frutos de todo eso.

He tenido que ir a hospitales en todo el mundo y os aseguro que nuestra sanidad está mejor que otros países que consideramos muy superiores a nosotros.

Hay que dar confianza a los inversores internacionales. Nos tenemos que vender como un país que está muy bien colocado en el mundo y con las cosas muy bien organizadas. Porque la mayoría de los países están peor que nosotros.

Hay un problema, que es lo que no me gusta, y es que a veces, en la política española vale todo y se hace demagogia con todo. Los políticos deberían estar al servicio del pueblo y no al servicio de su cargo y de su partido.

Cuando un político está mandando y hace algo bien, los otros deberían decir que se ha hecho bien. No se puede estar siempre en un estado de crispación general.

Al final se radicaliza la política y con eso se radicaliza la sociedad y empieza a haber más manifestaciones de la cuenta, más crispación…