Calendarios y Fiestas

El Misterio de Elche

Artículo escrito por Ana S. | Actualizado: noviembre 6, 2020

El Misterio de Elche (en valenciano, Misteri d’Elx), drama lírico medieval que se celebra todos los años en la ciudad española de Elche, al sur de Alicante, los días 14 y 15 de agosto. Al parecer, su primera representación fue en el año 1265 para celebrar la conquista de la ciudad por el rey Jaime I. El Misterio de Elche es además considerado como la fiesta mayor de esta ciudad. En 2001 fue proclamado Patrimonio oral e inmaterial de la Humanidad.

El misterio se representa en la basílica de Santa María de Elche, templo barroco que abre sus puertas durante esos dos días a todo el pueblo para participar y vivir la Dormición de la Virgen María y su Asunción a los cielos. Escrito en versos sencillos en lengua valenciana antigua, ha sufrido algunas modificaciones, convirtiéndose en un espectáculo operístico popular en el que se mezclan cantos gregorianos y polifónicos (véase Polifonía) con sonidos arabizantes. Interpretado sólo por varones, práctica habitual en el teatro medieval, participan un total de 44 adultos y 14 niños que pertenecen siempre a las mismas familias, ya que la tradición exige que los papeles sean representados todos los años por las mismas personas y que se transmitan de padres a hijos. Los niños, por ejemplo, representan papeles femeninos hasta que les cambia el tono de voz; a partir de ese momento, que suele ser a los 12 o 13 años, comienzan a interpretar papeles masculinos.

El 14 de agosto tiene lugar la representación de la primera parte del misteri, la vespra o víspera, en la cual la Virgen expresa su voluntad de morir para poder reunirse con su Hijo. Desde los cielos, a 36 metros de altura, desciende la mangrana o granada, artefacto que viaja a la Tierra sostenido por una gruesa cuerda y que se abre al tocar el suelo de la basílica como una palmera dorada. En su interior viaja un ángel que canta loas a la Virgen y le informa de que su deseo será cumplido. María se rodea de apóstoles que surgen cantando de los cuatro rincones de la basílica, en espera del araceli, nuevo artefacto de dos pisos que desciende con cinco ángeles encargados de llevar su alma a los cielos.

El 15 de agosto tiene lugar la segunda parte del drama, la festa o fiesta. Por la mañana el misteri se traslada a las calles con el entierro de la Virgen y por la tarde se lleva a cabo en la basílica la trifulca entre apóstoles y judíos, ya que estos últimos no desean que la ceremonia llegue a su fin. Hay que esperar a que los judíos se conviertan a la fe cristiana para dar sepultura a los restos de la Virgen. Música, cánticos y nuevo descenso del araceli, que esta vez transporta a los ángeles y al alma de María, que habrá de reunirse con su cuerpo antes de la definitiva Asunción. La culminación del misteri llega con el descenso de la Santísima Trinidad, la ascensión de la Virgen y su coronación, todo ello rodeado de los cánticos, el sonido del órgano, las lágrimas, los aplausos y el delirio de algunos vecinos, mientras se oye el tañido de las campanas por toda la ciudad.