Salud

Bio-feed-back

Artículo escrito por Ana S. | Actualizado: noviembre 15, 2020

Bio-feed-back, técnica mediante la cual los pacientes regulan sus funciones corporales para conseguir modificarlas. Se utiliza sobre todo en el tratamiento del dolor o de situaciones relacionadas con el estrés, y ayuda al paciente a controlar los procesos fisiológicos que se consideran sujetos a control involuntario.

En el aprendizaje del bio-feed-back, se colocan instrumentos mecánicos o electrónicos al paciente para medir el funcionamiento físico, como el grado de tensión muscular. Después, las máquinas transforman esa información en señales amplificadas que el paciente puede oír o ver, por ejemplo, un pitido o un destello de luz, lo que hace posible que el paciente sepa cuándo son anómalas las respuestas internas. La información que proporciona el feed-back puede orientar al paciente para conseguir el control de su estado interno.

Se ha comparado el aprendizaje del bio-feed-back con aquél que implica el dominio de una habilidad atlética. Aunque éste puede existir en el bio-feed-back, sus beneficios son por lo general el resultado de la relajación inducida por el procedimiento. La mayoría de los tratamientos comprenden el aprendizaje de técnicas formales de relajación, que cuando se utilizan aisladas, proporcionan beneficios similares a la relajación asistida por bio-feed-back.

El bio-feed-back fue desarrollado a finales de la década de 1960 por científicos que estudiaban el aprendizaje y el control de los trastornos neuromusculares, el sistema nervioso autónomo, y los diferentes estados mentales. Su trabajo provocó afirmaciones exageradas respecto a la capacidad del bio-feed-back para que la persona modifique sus estados de conciencia, haga descender la presión sanguínea, y regule la función cardiaca a voluntad. Las investigaciones han demostrado que aunque es posible conseguir algún grado de control, éste puede ser demasiado limitado como para corregir estados anómalos.

El bio-feed-back se utiliza para tratar muchos trastornos condicionados o agravados por el estrés, como las cefaleas tensionales y la migraña, la enfermedad de Raynaud (pies y manos anormalmente frías), los tics y la tensión muscular. Se ha mostrado prometedor para la recuperación de pacientes cuyas extremidades estén paralizadas.