Salud

Angina de pecho

Artículo escrito por Ana S. | Actualizado: noviembre 15, 2020

Angina de pecho (del latín ‘angor pectoris’), dolor torácico de origen cardiaco que se define como una sensación de dolor, asfixia o opresión bajo el esternón, que puede extenderse desde el pecho hacia el hombro izquierdo, a ambos brazos, cuello y abdomen.

La angina de pecho es un síntoma causado por el aporte insuficiente de sangre (isquemia) al miocardio (músculo cardiaco). Este déficit tiene carácter transitorio y, en muchos casos, se debe a la estenosis (estrechamiento) u obstrucción de las arterias coronarias. Se debe a un desequilibrio entre las necesidades de oxígeno del miocardio y el aporte sanguíneo de oxígeno. Si la isquemia es prolongada, además de la angina puede desencadenarse un infarto de miocardio, con la consiguiente muerte (necrosis) del tejido cardiaco por falta de oxígeno. La angina de pecho es, junto con el infarto de miocardio, una de las manifestaciones de la cardiopatía isquémica (enfermedad del corazón provocada por un aporte insuficiente de oxígeno al músculo cardiaco).

Los episodios de angina de pecho duran varios minutos y se desencadenan por situaciones de estrés emocional o, con más frecuencia, por actividades físicas que exigen un aumento del aporte de sangre al corazón. El dolor de la angina de pecho mejora con el reposo y la relajación.

En el tratamiento de la angina de pecho es importante identificar, modificar y tratar las enfermedades no cardiacas (diabetes, hipertiroidismo), los factores de riesgo (hipertensión, tabaquismo, obesidad) y todas aquellas actividades del paciente que suponen una demanda “extra” de oxígeno del músculo cardiaco, como la práctica de ejercicio físico intenso o la forma en la que se realizan algunas tareas cotidianas. El tratamiento médico se basa en el empleo de fármacos que reducen, por mecanismos diferentes, la necesidad de oxígeno del músculo cardiaco y/o aumentan el flujo sanguíneo coronario. Los más utilizados son los nitratos, los betabloqueantes, y los antagonistas del calcio. En algunos enfermos es conveniente realizar procedimientos quirúrgicos de revascularización de las arterias coronarias, gracias a los cuales se garantiza un aporte de sangre adecuado al corazón.