Salud

Ampicilina

Artículo escrito por Ana S. | Actualizado: noviembre 15, 2020

Ampicilina, medicamento utilizado para tratar infecciones bacterianas de la piel y los aparatos digestivo, urinario y respiratorio. Como la penicilina, la ampicilina es un antibiótico que interfiere con la capacidad de multiplicación de las bacterias invasoras.

Se administra mediante prescripción en forma líquida y en cápsulas, generalmente por vía oral con un vaso de agua una hora antes de las comidas o dos horas después. Otras presentaciones líquidas son inyectables. Las dosis oscilan entre 200 y 1.000 mg cada seis horas, con un máximo de 6.000 mg al día.

Los signos de infección suelen desaparecer después de varios días de tratamiento, aunque es preciso seguir éste —por lo general de 7 a 10 días de duración— hasta el final para evitar la recidiva de la infección. Los niños pueden tomar ampicilina, pero es preciso vigilar la posible aparición de efectos secundarios, como diarrea o exantema.

Los pacientes alérgicos a la penicilina o a las cefalosporinas no deben tomar tampoco ampicilina. No se ha determinado su inocuidad para mujeres gestantes. Los pacientes diabéticos deben tener en cuenta que la ampicilina puede afectar a la exactitud de las pruebas de control de glucosa en orina.

Son posibles efectos secundarios los siguientes: náuseas y vómitos, irritación oral, diarrea, colitis (inflamación del intestino grueso), fiebre, exantema, urticaria y anemia. La ampicilina puede interaccionar negativamente con otros antibióticos, en particular tetraciclina y eritromicina, con anticonceptivos orales y con alopurinol, atenolol, mefloquina y probenecid.