Salud

Aldosteronismo

Artículo escrito por Ana S. | Actualizado: noviembre 7, 2020

Aldosteronismo, trastorno causado por una hipersecreción de la hormona aldosterona, secretada por la cápsula suprarrenal. La aldosterona actúa a nivel del riñón, provocando la pérdida de potasio y la retención de sodio. El origen del aumento de secreción de aldosterona está en la propia corteza suprarrenal (aldosteronismo primario) o, como ocurre en la mayor parte de los casos, fuera de la glándula suprarrenal (aldosteronismo secundario).

Aldosteronismo primario

El aldosteronismo primario, que también se conoce con el nombre de síndrome de Conn o hiperaldosteronismo primario, se debe a una hiperplasia (aumento anormal de los tejidos) de la corteza suprarrenal o a un tumor que segrega una cantidad excesiva de esta hormona. Cuando esto ocurre, el incremento de la secreción de aldosterona suele tener su origen en un tumor benigno (adenoma) que afecta, generalmente, a una sola cápsula suprarrenal; aunque es infrecuente, en algunas ocasiones puede deberse a la presencia de un carcinoma suprarrenal. Esta patología es más común en las mujeres. Clínicamente se manifiesta por una alteración del funcionamiento normal del riñón que origina una eliminación excesiva de iones potasio y una elevación de la tensión arterial. Los enfermos se encuentran cansados y con fatiga muscular debido, en parte, a la pérdida de potasio. Además se produce un aumento de la sed y del volumen de excreción de orina. El tratamiento de estos pacientes consiste en una dieta pobre en sodio y en el empleo de fármacos adecuados que facilitan la retención de potasio y el descenso de la tensión arterial. Con esta finalidad se suelen utilizar los diuréticos llamados ‘ahorradores de potasio’ como la espironolactona. A veces es necesario realizar la extirpación quirúrgica del tumor.

Aldosteronismo secundario

El aldosteronismo secundario es una situación clínica en la que la hipersecreción de aldosterona se origina como consecuencia de estímulos extrasuprarrenales relacionados con estados de hipertensión y trastornos edematosos (trastornos con acumulación de líquidos en los tejidos) como la insuficiencia cardiaca congestiva o la cirrosis hepática.