Salud

Adelgazamiento

Artículo escrito por Ana S. | Actualizado: noviembre 7, 2020

Adelgazamiento, proceso que supone la pérdida de masa corporal. Puede ser generalizado, afectando a todo el organismo, o localizado, como en la atrofia muscular secundaria que origina una inmovilización o reposo prolongado.

El organismo funciona como el balance económico de una empresa: si los ingresos (aporte de calorías) son menores que los gastos, el individuo adelgaza, y si son superiores, engorda (véase Obesidad). Los ingresos pueden disminuir por escasez de comida o por mala función digestiva. La ingesta escasa puede ser exógena (carencia de alimentos) o endógena (anorexia psiquiátrica o secundaria debida a enfermedades orgánicas, ayunos y huelgas de hambre). Las alteraciones digestivas pueden producirse desde la boca (mala dentición, deglución dolorosa) hasta el colon, pero son característicos los cuadros de malabsorción por un funcionamiento defectuoso del intestino delgado. Los gastos metabólicos pueden estar acelerados por razones exógenas (deporte, trabajo) o endógenas (alteraciones hormonales como el hipertiroidismo, enfermedades neoplásicas, cirugía y convalecencia, gestación y lactancia). La masa corporal también varía con la edad. A partir de los 60 años se produce un adelgazamiento normal de un 0,5%, disminuye la masa muscular y aumenta el tejido graso.

Se han ensayado muchas técnicas de adelgazamiento voluntario; sólo son recomendables las dietas bien controladas, equilibradas, y acompañadas de un ejercicio físico moderado (véase Nutrición humana). Las dietas excesivas y mal controladas producen cuadros de desnutrición selectiva, anemia, atrofia muscular por hipoproteinemia, hipovitaminosis e incluso desequilibrios iónicos. Las hormonas tiroideas producen sobrecarga cardiaca. Las drogas anorexizantes (anfetaminas) conllevan un elevado riesgo de adicción. La cirugía de resección parcial gástrica o intestinal puede desencadenar cuadros de desnutrición selectiva y de malabsorción.