Salud

Actinomicosis

Artículo escrito por Ana S. | Actualizado: noviembre 7, 2020

Actinomicosis, enfermedad infecciosa de los caballos, del ganado vacuno y del ser humano. Es producida por diferentes especies de bacterias del género Actinomyces.

En el hombre, algunas especies de Actinomyces viven de forma habitual en la boca, la vagina y el colon. La lesión típica es la formación de focos de pus rodeados de fibrosis, que pueden invadir otras estructuras. Es característica la presencia en el pus de los llamados “gránulos de azufre”. La actinomicosis es una enfermedad difícil de diagnosticar, aunque su incidencia ha disminuido gracias a la introducción de los antibióticos y a la mejora de los hábitos higiénicos dentales. Se asocia con frecuencia a situaciones en las que las defensas del individuo están disminuidas (quimioterapia, síndrome de inmunodeficiencia adquirida o trasplantes).

Según su localización, se distinguen diversas formas clínicas. La más frecuente es la bucocervicofacial. En este caso, las bacterias colonizan los espacios desalojados por los dientes caídos, las amígdalas lesionadas y las partes blandas de la boca, lo que origina una lesión ocupante de espacio o la formación de abscesos, inflamación y tumefacción de los tejidos. La lesión puede extenderse hacia otras localizaciones, como el cráneo o el tórax. Otras formas clínicas, como la actinomicosis del sistema nervioso central, torácica, abdominal, pélvica o musculoesquelética, son menos habituales. El tratamiento de la actinomicosis consiste en la administración prolongada de dosis altas de antibióticos (penicilina, eritromicina, tetraciclina). Cuando el tratamiento médico fracasa puede ser necesario recurrir a la cirugía.