Salud

Acné

Artículo escrito por Ana S. | Actualizado: noviembre 7, 2020

Acné, enfermedad eruptiva de la piel que se origina por una alteración de las glándulas sebáceas que rodean los folículos pilosos de la piel de la cara, cuello, pecho y espalda. La secreción natural de los folículos, el sebo, se acumula en exceso y se mezcla con polvo y suciedad, lo que produce una inflamación de los tejidos circundantes y que aparezcan los puntos negros. Si el orificio exterior del folículo se cierra completamente, las bacterias colonizan el sebo acumulado y se forma un quiste.

El acné vulgar, la forma más común, aparece sobre todo en la adolescencia, pero también se puede producir en los adultos, y es consecuencia de cambios hormonales que estimulan la producción de sebo; otros factores agravantes son el estrés y algunos fármacos, comidas e infecciones. La forma grave de la enfermedad se llama acné conglobata y puede producir cicatrices antiestéticas. El cloracné es una forma de la enfermedad ocasionada por compuestos clorados. En el acné rosácea, los capilares dérmicos de las mejillas, frente y nariz se dilatan produciendo enrojecimiento, y las glándulas sebáceas de la piel se infectan. Un acné grave en un adulto puede ser la manifestación de una alteración endocrina subyacente.

Los brotes de acné no indican falta de higiene y pueden ser prevenidos, o al menos mitigados, con una dieta adecuada. La higiene debe extremarse para evitar infecciones sobreañadidas. El acné grave se trata con antibióticos, peróxido de benzoilo o derivados de la vitamina A.